El Real Madrid derrotó 90-73 al Bayern Múnich y sumó su novena victoria consecutiva como local en la Euroliga.
El Real Madrid derrotó 90-73 al Bayern Múnich en el Movistar Arena y sumó su novena victoria consecutiva como local en la Euroliga
El equipo de Sergio Scariolo dejó el partido muy encaminado antes del descanso y volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los conjuntos más sólidos de la competición cuando juega ante su afición.
Los primeros minutos fueron igualados. El Bayern salió con intensidad y trató de incomodar al Madrid con una defensa agresiva. Sin embargo, los blancos encontraron rápidamente soluciones gracias al control del rebote y a una defensa que fue creciendo con el paso de los minutos.
Hezonja lideró el primer golpe
Poco a poco, el Real Madrid comenzó a marcar diferencias. Hezonja fue uno de los nombres propios del primer cuarto y lideró un parcial que permitió a los locales tomar ventaja en el marcador.
Además, el conjunto blanco mostró profundidad desde el banquillo. Scariolo repartió minutos y encontró respuestas en varios jugadores durante una primera mitad en la que prácticamente todo funcionó.
El Bayern intentó reaccionar en el segundo cuarto. Aun así, el Madrid mantuvo un ritmo ofensivo muy alto y siguió encontrando buenas situaciones de tiro. Deck, Lyles y Garuba aparecieron en momentos importantes para ampliar la diferencia.
El partido quedó muy encarrilado antes del descanso
Con el paso de los minutos, la ventaja madridista siguió creciendo. Los blancos combinaron acierto en ataque con una defensa muy sólida que limitó las opciones del conjunto alemán.
Antes del descanso, el Real Madrid ya había conseguido una diferencia de veinte puntos. Esa ventaja permitió afrontar la segunda mitad con mucha más tranquilidad.
El Madrid no bajó el ritmo
Tras la reanudación, el Bayern buscó acercarse en el marcador. Sin embargo, el Real Madrid volvió a responder desde la defensa y apenas concedió oportunidades claras.
Campazzo manejó el ritmo del encuentro, mientras Hezonja, Abalde y Tavares siguieron aportando en ambos lados de la pista. De igual manera, el equipo mantuvo el control del rebote y evitó cualquier intento de remontada visitante.
Con el partido prácticamente decidido, Scariolo aprovechó para dar minutos a toda la plantilla. Además, los doce jugadores consiguieron aportar puntos en una noche muy completa para el conjunto blanco.
Finalmente, el Real Madrid terminó imponiéndose por 90-73 y sumó otra victoria importante en la Euroliga. El equipo sigue haciéndose fuerte en casa y mantiene buenas sensaciones en un momento clave de la temporada.