El Real Madrid se impuso 80-61 al Barça en el Clásico de Euroliga gracias a una sólida actuación defensiva.
El Real Madrid superó 80-61 al Barça en el Movistar Arena y volvió a quedarse con el Clásico de Euroliga.
El conjunto de Sergio Scariolo fue superior durante gran parte del encuentro y encontró en la defensa una de las claves para sumar una nueva victoria ante el Barcelona.
Desde los primeros minutos, el Real Madrid salió con intensidad. Tavares comenzó siendo protagonista cerca del aro y anotó los primeros puntos del equipo. Además, el pivot dominó el rebote ofensivo y ayudó a que los blancos encontraran segundas oportunidades en ataque.
El Madrid tomó ventaja antes del descanso
Poco a poco, el Real Madrid fue encontrando espacios y aumentando la diferencia en el marcador. Garuba, Hezonja y Deck aportaron puntos importantes mientras el Barça intentaba mantenerse cerca en el encuentro.
Por momentos, los visitantes lograron reducir la distancia. Sin embargo, el conjunto blanco respondió rápidamente y volvió a imponer su ritmo. La defensa madridista comenzó a marcar diferencias y permitió llegar al descanso con una ventaja de doce puntos.
Además, Campazzo, Llull y Tavares aportaron en momentos clave para evitar cualquier reacción del Barça antes del entretiempo.
La defensa volvió a marcar la diferencia
Tras la reanudación, el Barça encontró mejores sensaciones y consiguió acercarse en el marcador gracias a varias acciones ofensivas consecutivas. Durante algunos minutos, el partido pareció abrirse nuevamente.
Aun así, la reacción duró poco. El Real Madrid respondió con un parcial que le permitió recuperar una ventaja cómoda y volver a controlar el encuentro.
De igual manera, el dominio en el rebote siguió siendo fundamental para los blancos. Hezonja y Deck aprovecharon los espacios para castigar desde el perímetro mientras Garuba continuaba destacando en ambos lados de la pista.
Garuba y Tavares lideraron al equipo
Con el paso de los minutos, el Real Madrid fue cerrando cualquier intento de remontada visitante. Garuba firmó una actuación muy completa y apareció en momentos importantes tanto en defensa como en ataque.
Por su parte, Tavares volvió a ser determinante cerca del aro y complicó constantemente las acciones ofensivas del Barça. Su presencia en la pintura fue una de las claves del partido.
Finalmente, el Real Madrid terminó imponiéndose por 80-61 en una de sus actuaciones más sólidas de la temporada en la Euroliga. El equipo controló el encuentro durante gran parte de la noche y sumó una victoria importante ante su máximo rival continental.